De profesión, artista

En nuestra sociedad corre el mito ampliamente aceptado de que ser un artista no es una profesión real. Desde hace mucho tiempo, la profesión de artista se ha ido diluyendo, está infravalorada y también poco comprendida. De hecho, la mayoría de artistas han vivido la experiencia de tener que escuchar una y otra vez que deberían tener una segunda ocupación “por si acaso” sólo en el caso de que no se pueda dedicar exclusivamente a su arte.

¿Crees que es verdad el mito de que uno no puede ganarse la vida como artista? ¿Crees que es necesario tener alguna carrera o trabajo secundario de seguridad en lugar de dedicarse al arte a tiempo completo?

Lo cierto es que es muy complicado encontrar a alguien que haya estudiado alguna carrera de ciencias que haya tenido que escuchar que debe sacarse otros estudios para complementar sus conocimientos o para tener una red de seguridad. Sin embargo, en el mundo del arte eso es lo más común.

Y si por si eso fuera poco, los campos más creativos como la música o la literatura se han eliminado por completo de los planes de estudios de muchas escuelas. Sin ir más lejos, en carreras de letras como Periodismo hoy en día es complicado encontrar asignaturas de literatura, a pesar de que es algo históricamente ligado al periodismo. Eso aún ha aumentado más sensación de que el arte no tiene lugar dentro de un plan de estudios y que, por tanto, tampoco no puede ser una profesión válida.

Artista

La salida de algunos artistas es la enseñanza. ¿Pero qué pasa con los artistas que no desean enseñar? ¿Qué pasa con aquellas personas que quieren dedicar su vida a su arte y ganarse la vida con él?

Sólo hay dos caminos posibles: rendirse o luchar. Quizás el camino más complicado es luchar, pero también el más gratificante. Hay muchas maneras de hacerlo y a muchos niveles: es posible dedicar todo el tiempo al arte o bien buscar alguna ocupación que esté estrechamente relacionada con lo que uno desea hacer. Por ejemplo, si una persona quiere dedicarse al arte gráfico, una buena alternativa es buscar trabajo relacionado con ello, como ser ilustrador de cuentos infantiles, diseñador gráfico…

La cuestión es buscar el camino que permita hacer del arte una profesión a tiempo completo. Porque aunque quizás no lo es per se, desde luego que puede serlo. Sólo es necesario un poco de esfuerzo y voluntad.