Los idiomas más fáciles y difíciles del mundo

¿Estás aprendiendo algún idioma en estos momentos? ¿Te has planteado aprender inglés en el extranjero en alguna ocasión? Sea cual sea tu caso, es muy probable que conozcas la importancia que tiene hoy en día contar con tantos idiomas como sea posible para conseguir nuevas oportunidades laborales y de negocio.

Hace algunos años, el Instituto del Servicio Exterior del Departamento de Estado de los EE.UU. realizó un informe con los idiomas más difíciles de aprender o cursas un año académico en el extranjero. Eso, sí: en base de lo que le cuesta aprenderlos a un nativo norteamericano.

Los más fáciles de aprender

Para una persona no anglosajona, el idioma más fácil para aprender es el inglés. Esto es así gracias a su alta tasa de aceptación; se trata del tercer idioma del mundo en número de hablantes nativos.

Los siguientes idiomas más sencillos son, por orden de más a menos: el español, el portugués, el francés, el italiano, el rumano, el holandés, el sueco, el afrikáans y el noruego.

Nivel medio

La cosa se complica cuando salimos de los idiomas indoeuropeos. Por orden de más a menos, pero considerados de una dificultad media, encontramos el hindú, el ruso, el vietnamita, el turco, el polaco, el tailandés, el serbio, el griego, el hebreo y el suomi (finés).

Los más difíciles

Ocupan esta categoría los idiomas más aislados históricamente. Por ejemplo, para ser capaz de leer un artículo de un diario en japonés, deberías conocer alrededor de unos 2.000 kanji.

Así, encontramos clasificados como los idiomas más complicados de aprender y dominar, por orden, el árabe, el japonés, el chino y el coreano. Lógico, si tenemos en cuenta que se trata de idiomas con uno o varios alfabetos propios.

En el caso del árabe, no sólo se complica por el hecho de poseer un propio alfabeto, sino que encontramos, además, que se necesita una gran memoria para recordar, por ejemplo, las 346 palabras diferentes que existen para decir “león”.

En cualquier caso, que nada de esto te detenga a la hora de aprender un nuevo idioma. Tu cerebro agradecerá un nuevo reto para mantenerse en forma.

 

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