¿Por qué a los españoles nos cuesta tanto hablar inglés?

Las generaciones pasadas (abuelos y puede que padres) vivieron en un contexto en el que la segunda lengua, la que se enseñaba en las escuelas junto con el castellano, era el francés. Se entiende por tanto que estas generaciones lo tengan un poco más difícil para añadir el anglosajón a su lista de habilidades.

Pero ya hace años que el inglés, ya sea británico o americano, domina el panorama. Todos/as somos conscientes de la importancia que tiene saber inglés para la vida profesional y también para la personal si queremos salir un poco de casa. Cada año centenares de españoles se apuntan a academias de idiomasy sin embargo España sigue siendo uno de los países donde dominar esta lengua sigue siendo una asignatura pendiente. ¿Por qué? Sigue leyendo, te lo contamos.

“I don’t understand”: razones básicas de por qué nos parece imposible poder hablar bien el inglés

Nos quedamos en casa: o la importancia de la inmersión en la lengua extranjera

A cualquier especialista de la docencia en idiomas te dirá lo mismo. Es muy importante para dominar una lengua exponerse al contexto, no tener otra opción que usar esa lengua, captar el acento… Según comentaba Julio Redondas, de Cambridge University Press, los españoles durante mucho tiempo no hemos tenido la necesidad de salir de casa para trabajar o por el placer de conocer, y eso hace que el inglés sea una necesidad de la que nos hemos dado cuenta hace relativamente poco. Cuando nos vamos al extranjero y no tenemos otra que usar el inglés, nuestra pronunciación poco a poco dejar de ser typical Spanish y vamos ganando soltura y recursos para decir lo que queremos decir y hacerlo con más matices. Si nos quedamos en casa es bastante más difícil.

Estudiamos inglés, pero luego lo olvidamos

Es algo típico de estudiantes. Se estudia con intensidad justo antes del examen y luego lo que quede en la memoria, quedará. En ocasiones lo que queda es bien poco. Y es lo que ocurre con el inglés. Con los idiomas es muy importante estudiarlos pero también practicarlos y muchas veces los estudiantes de idiomas, después de aprobar sus exámenes, los dejan de lado. Lo importante es la continuidad.

Nos da vergüenza hablar inglés en público

Típica situación. Unos profesionales españoles van a un congreso internacional y en el turno de preguntas se guardan las preguntas para sí mismos. ¿Por qué? A menudo da mucho reparo exponerse en público a mostrar el acento (o falta de él) o no sabemos cómo exprimir la gramática sin caer en traducciones literales. Eso es un error. Para hablar un idioma hay que hablarlo, justamente; exponerse, equivocarse y aprender, y normalizar su uso para que poco a poco vaya formando parte hasta de nuestros pensamientos.

Aprender un idioma es algo que no debe hacerse sólo en el aula

Llevar el idioma más allá del libro y del profesor, fuera de ese entorno formal, es clave. Porque si eso es lo que hacemos sólo pensamos en el idioma cuando tenemos las dos o cuatro horas de clase semanales, después nos olvidamos. Si escuchamos música en inglés, si vamos al cine en versión original, si vamos a un pub a practicar la parte más informal, si hacemos la lista de la compra en inglés… de todas esas formas (y mil más que hay) estamos haciendo que el idioma que estudiamos sea parte de nuestra vida y nos ponemos más fácil memorizar y ampliar conocimientos.  

Y tú, ¿cómo aprendes idiomas? ¿Eres de academia o de los/las que practican en las vacaciones? ¡Esperamos tus comentarios!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *