SÉNECA, LOS ERASMUS EUROPEOS

Las becas Séneca son sin duda la mejor manera para conocer una ciudad distinta de nuestro país mientras estamos estudiando en la universidad. Y es que, si existen programas que promueven la movilidad entre universidades europeas ¿porque no hacerlo entre centros universitarios españoles?.
Las becas de movilidad son una oportunidad tremenda para aquellos universitarios que quieren aprender a espabilarse por sí solos y dejar por unos meses su nido parental para pasar a vivir en una residencia de estudiantes o compartir piso con otros móviles. De esta forma aprenden a vivir sin una ayuda parental directa, conviven con personas de otras ciudades y se espabilan a la hora de buscarse las castañas y encontrar un primer empleo que ayude a pagar las facturas que la estancia en otra ciudad puede conllevar.
Las becas Séneca son sin duda una gran idea si lo que queremos es estudiar en una universidad que creemos tiene prestigio en nuestro país o realizar prácticas en empresas y lugares donde quizás encontramos nuestra vocación y quién sabe si nuestro futuro.
Hay que decir que a diferencia de los Erasmus, los estudiantes Séneca no se encuentran tan lejos de su familia, no deben aprender un nuevo idioma a la fuerza y no pueden sufrir unos días de adaptabilidad y por tanto es mucho más fácil que puedan amoldarse al lugar rápidamente y centrarse en sus estudios o prácticas universitarias.
Sin embargo estas becas están amenazadas por los recortes en educación, provocando que miles de estudiantes universitarios se queden sin realizar una estancia de su carrera en su universidad favorita o perdiendo la oportunidad de realizar sus prácticas en la empresa de sus sueños.
La educación es primordial y lo que está claro es que los jóvenes (sean universitarios o no) son el futuro y por tanto hay que fomentar su formación, conocimiento y maduración a nivel intelectual y laboral.