¿Cómo saber si un niño sufre dislexia?

Estamos en un momento en que “está de moda” atribuir disfunciones a los niños sin pensárselo dos veces. Si no puede estarse quieto es hiperactivo, si le cuesta concentrarse, es disléxico (o bien un genio…). Por suerte, las cosas no van así. Que un niño tenga dificultad para asumir nuevos conocimientos no significa necesariamente que sufra ninguna enfermedad. La dislexia es una de esas enfermedades que con demasiada frecuencia se tratan en vano. Es importante detectarla a tiempo, pero con precaución; por eso los padres deben prestar atención a los posibles síntomas si creen que su hijo puede sufrir la enfermedad antes de llegar a ninguna conclusión.

Dislexia

Indicadores físicos

Algunos de los principales indicadores que determinan si un niño sufre dislexia tienen que ver con sus hábitos y relación con el colegio. Uno de los indicadores es un cansancio exagerado al volver del colegio, especialmente a principios de año o de trimestre.

En el caso de niños que están empezando a escribir, hay que prestar atención a problemas como girar las letras (al revés, boca abajo…) o escribir las palabras juntas sin espacios.

Indicadores de lectura

Cuando un niño con dislexia lee en voz alta, es más o menos sencillo encontrar indicadores de principios de dislexia. Por ejemplo, si se salta palabras completas al leer, acorta palabras largas sustituyéndolas por otras más cortas con el mismo significado, confunde algunos sonidos, lee palabras que no aparecen…

Indicadores de escritura

En cuanto a la escritura, un niño con dislexia suele tardar bastante en aprender a escribir sin copiar, especialmente a la hora de escribir textos largos. También presentan dificultades a la hora de copiar palabras en serie (por ejemplo, las coloca de forma desordenada).

Números y formas

Los niños que sufren dislexia confunden fácilmente los símbolos matemáticos, así como las formas geométricas e incluso los números similares (1, 10, 100…).

Indicadores de direcciones

Los niños con dislexia suelen tener problemas para identificar correctamente las indicaciones; por ejemplo, confunden muy fácilmente su derecha con su izquierda.

Como decíamos al principio, hay que ser muy cauto a la hora de llegar a la conclusión de que nuestro hijo sufre dislexia. Si observamos varios de los indicadores que hemos recogido, lo más adecuado es visitar a nuestro médico de familia o a un psicólogo para tener un diagnóstico fiable.

Si has tenido alguna experiencia con la dislexia, cuéntanos tu experiencia en la sección de comentarios.