La igualdad de oportunidades aquí y allá

Siempre se habla de igualdad de oportunidades para todos los niños tratándose de la educación y formación. Pero aun no tomando en cuenta el tipo del centro de enseñanza también hay que admitir que niños procedentes de familias con formación indeficiente obtienen con mucho menos frecuencia títulos académicos, empezando ya con el bachillerato. Pero aun haber llegado hasta el bachillerato, un joven procedente de este grupo de personas no suele optar por emprender un estudio sino prefiere una formación profesional.

Pero también en casos que alumnos procedentes de familias sin estudios lleguen hasta el bachillerato, posteriormente estos jóvenes visitan con mucho menos frecuencia una universidad.
A primera vista resulta difícil entender por qué precisamente aquellos jóvenes que tenían que luchar duramente para conseguir la formación más alta posible no aprovechan las posibilidades que brindan estos títulos y diplomas.

Parece que la causa de esta situación está en el entorno social de los jóvenes además de los requisitos exigidos. En las familias sin estudios hay una tendencia a tomar decisiones conservativas en lo que a formación y elección de profesión se refiere. Prefieren atenerse a lo seguro. Desde su punto de mira mandar un hijo a la universidad es un asunto incalculable por no saber el coste total y si el hijo realmente esté preparado para poder conseguir el título universitario, ni hablando del posible trabajo que se pueda conseguir después. Por lo tanto las familias sin estudios más probablemente toman una decisión en contra de unos estudios universitarios de sus hijos aunque ellos tengan muy buenas calificaciones. En cambio los padres con estudios o mejores recursos económicos dan gran importancia a conseguir un título universitario. O resumido: el miedo a un descenso de los mejor situados es más grande que la decisión por ascender de los desfavorecidos.

En los países menos desarrollados la problemática se presenta de forma muy distinta, refiriéndose la igualdad de oportunidades no a la cuestión de visitar la universidad o no sino de poder disponer de algún acceso a educación. Es un punto central de la fundación Lyoness Child & Family Foundation fomentar formación escolar y acceso a educación para personas desfavorecidas. Niños y jóvenes deben recibir educación general apropiada para su edad. De acuerdo con la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989 todos los niños tienen el «derecho a la educación». Con la construcción de sus propias escuelas Lyoness realiza este derecho. Para los jóvenes y adultos que nunca hayan aprendido a leer, escribir, o hacer cálculos, la educación es tan importante como para los niños. A través de la educación se debe abrirles nuevas posibilidades y oportunidades. La fundación Lyoness Child & Family Foundation fomenta en el campo de la igualdad de oportunidades a niños, jóvenes y jóvenes adultos a través de diversos programas de formación en cooperación con los socios del proyecto. El objetivo es permitir una vida independiente o más fácil.